La mitología nórdica era una colección de creencias e historias compartidas por los pueblos germanos septentrionales. No era una religión revelada, pues no había una verdad entregada por los divinos a los mortales y no poseía un libro sagrado. Esta mitología era transmitida oralmente en forma de una larga y regular poesía. Dicha transmisión continuó durante la era vikinga, aquí encontramos un fragmento de la historia de Vîcla Ivîrja que continua hasta la actualidad.
Un tinte grisaceo domina el horizonte desdibujado
y una manda de marineros desciende desde los bares del puerto.
Besan cantos rodados y los arrojan al mar.
Le piden a la diosa Vîcla Ivîrja que los proteja".
La diosa está siempre custodiada por dos canes. Ellos también son su olfato, pues Vîcla Ivîrja ha perdido el suyo por el frío del tiempo. Es amiga de los pescadores y los viajeros, posándos

En el principio del tiempo un rayo cayó sobre la madre y el padre de esta diosa, y de allí salió ella y su hermano opuesto Mänianavierto. Él es el dios del comercio y el verano para los vikingos. Su pelea es eterna y sólo en el solsticio de verano pueden hermanarse, posándose ambos en una isla al este de Finlandia. En esa isla, los marinos errantes construyeron un monumento a ambos dioses.
El odio entre estos dos hermanos hizo que se acostumbre en esas tierras a hacer viajes comerciales en verano y viajes de pesca y viajes en sí, en invierno. Los marineros más ancianos dicen escuchar el canto de la diosa cada vez más fuerte a medida que pasa el tiempo. Se dice que Vîcla Ivîrja se lleva sus almas para que naveguen su barco. En Zadar, Croacia, se ha construido un órgano de mar que simula su canto.
1 comentario:
Una historia bien contada y su complemento con imagen, video y mapa lo hace intersante.
Aprobado.
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